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A menudo hay una pista de sonido escondida en un vídeo que preferirías tener por separado — una canción de un clip de concierto, el audio de una clase que grabaste, un pódcast que alguien envió como MP4, o el sonido de una entrevista que necesitas transcribir. La herramienta Extraer Audio saca el sonido de un vídeo y te lo devuelve como un archivo de audio limpio, para que puedas escucharlo, editarlo o compartirlo sin arrastrar el vídeo entero.
Eliges el formato que encaja con lo que haces. MP3 es la opción del día a día — archivos pequeños que suenan en prácticamente cualquier móvil, altavoz o app, ideales para música y voz. WAV mantiene el audio sin comprimir cuando te importa la calidad o piensas editarlo. AAC ofrece un equilibrio moderno entre tamaño reducido y buen sonido. OGG es una alternativa de código abierto popular entre desarrolladores y videojuegos. FLAC ofrece compresión sin pérdida para archivar con calidad de estudio. Y M4A es el contenedor compatible con Apple para audio de alta calidad. Elijas lo que elijas, la herramienta toma la pista de audio existente y la guarda con fidelidad en lugar de regrabarla por un camino con pérdidas.
Funciona con los formatos de vídeo que realmente tienes. Suelta un MP4, MOV, AVI, MKV o WebM y el sonido sale por el otro lado — sin necesidad de convertir el vídeo antes ni instalar un paquete multimedia. Eso lo hace práctico para las tareas pequeñas y habituales: sacar el audio de una grabación de pantalla, guardar un mensaje de voz que llegó como vídeo o extraer una pista de un clip para ponerla como tono o usarla en otra cosa.
Todo se ejecuta en tu navegador, sin cuenta y sin marca de agua en el resultado. Tu vídeo solo se maneja el tiempo necesario para separar el audio y no se conserva después, algo que importa cuando la grabación es una conversación privada, una pista sin publicar o material de clase que no quieres que ande suelto en algún servidor. Subes, obtienes tu audio y ahí acaba todo.
Extraer el audio en lugar de grabar la pantalla o filmar tu altavoz da un resultado mucho más limpio — sin ruido de fondo de la sala, sin bajada de calidad, solo la pista original sacada directamente del archivo. Y como no hay software que mantener actualizado, funciona igual en un portátil, un Chromebook o un móvil, que suele ser justo donde está el vídeo en primer lugar.
La gente recurre a ella sin parar: convertir un videoclip en un MP3 para escucharlo sin conexión, guardar el audio de una entrevista para transcribirlo luego, extraer la narración de un tutorial o sacar un fragmento de sonido de una grabación más larga. Sea cual sea la fuente, quedarte solo con el audio debería ser un par de clics — sube el vídeo, elige el formato y descarga el sonido por separado.
Maneja grabaciones largas con la misma facilidad que los clips cortos, así que una clase de dos horas o una sesión de DJ entera sale como un único archivo de audio continuo, sin que tengas que vigilar el proceso. Y como conservas la pista original en vez de convertir a través de un micrófono, el volumen y la claridad del origen se mantienen — lo que oyes en el vídeo es lo que llega a tu descarga, listo para una lista de reproducción, un editor o una app de transcripción.